viernes, 4 de octubre de 2013

Un día a la vez




Hace poco mi mamá me contó un breve cuento que ella le leyó a sus estudiantes en el colegio, y dice:
Había una vez una abuelita que todos los días sacaba a su nieto al parque a jugar, siempre que salían el niño jugaba mientras la abuelita se sentaba a llorar, y así era todos los días, ella lloraba y lloraba, sin nadie conocer el por que...Un día un señor que ya había notado esto, se acerco y sin más le pregunto por que lloraba todos los días, ella le contesto :-Es que pienso que cuando mi nieto esté más grande se subirá en ese árbol y se caerá y se partirá una pierna-. El Señor quedó asombrado con la respuesta.... La moraleja de esta historia es muy simple: A veces pasamos tiempo imaginándonos un futuro que aún no existe y gozamos o sufrimos por él, dejando a un lado el disfrutar del presente en él que si estamos; así que para evitar ilusiones, sufrimiento y demás sentimientos por sucesos que aún no han ocurrido, es mejor y más sencillo vivir un DÍA A LA VEZ!!

Este relato trae a mi mente un discurso del Elder D. Todd Christofferson en un devocional del SEI, del cual hoy quiero dejar algunos apartes en esta entrada:
Y él dice....


" Un libro que leí hace poco, titulado Lone Survivor [El sobreviviente solitario], narra la trágica historia de un equipo de cuatro hombres de las fuerzas especiales de la Marina de los Estados Unidos que estaban en una misión secreta en un sector remoto de Afganistán hace cinco años. Cuando unos pastores, dos hombres y un niño, los descubrieron involuntariamente, estos militares bien entrenados tenían la opción de matarlos o dejarlos ir; sabiendo que si los dejaban vivir, revelarían la ubicación del equipo y serían atacados de inmediato por las fuerzas de Al Qaeda y los talibanes. No obstante, dejaron ir a los inocentes pastores, y en el tiroteo que siguió, sólo el autor, Marcus Luttrell, sobrevivió contra más de 100 atacantes.


En su libro, Luttrell relata el entrenamiento extremo y la resistencia necesaria para calificar para las fuerzas especiales de la Marina de los Estados Unidos. En el grupo de Luttrell, por ejemplo, de los 164 hombres que comenzaron, sólo 32 terminaron el entrenamiento; resistieron semanas de esfuerzo físico casi constante, dentro y fuera del agua fría del océano; nadaron, remaron y cargaron botes inflables, corrieron por la arena, hicieron cientos de flexiones y extensiones de codo al día, llevaron troncos entre obstáculos, etc. Estaban en un estado de agotamiento casi permanente.


Me impresionó algo que un oficial de alto rango dijo al grupo al comenzar la fase final y más exigente del entrenamiento.


“Primero que nada”, dijo, “no quiero que cedan a la presión del momento. Cuando estén realmente sufriendo, simplemente aguanten, acaben el día. Entonces, si aún se sienten mal, piénsenlo largo y tendido antes de que decidan retirarse. Segundo, tómenlo un día a la vez. Una [fase] a la vez.“No dejen que sus pensamientos se precipiten, no empiecen a planear irse porque les preocupa el futuro y lo que podrán aguantar. No piensen en el dolor del mañana. Sólo vivan el día, y tendrán una maravillosa carrera por delante”Por lo general, es bueno tratar de anticipar lo que viene y prepararse para afrontarlo. A veces, sin embargo, el consejo de este capitán es sabio: “Tómenlo un día a la vez … No piensen en el dolor del mañana. Sólo vivan el día”. Preocuparse por lo que viene o pudiera venir, puede resultar debilitante; puede paralizarnos y hacernos desistir.


"Pedir a Dios nuestro pan de cada día, en lugar del pan semanal, mensual o anual, es también una manera de centrarse en las partes más pequeñas y manejables de un problema. Para atender algo muy grande, quizás tengamos que tomarlo en pequeños bocados diarios. A veces todo lo que podemos manejar es un día (o parte de un día) a la vez.



....no minimizo en modo alguno la importancia de pensar y planificar con antelación. Una planificación y preparación cuidadosas son la clave para un futuro gratificante; pero no vivimos en el futuro, vivimos en el presente. Es en el día a día que concretamos nuestros planes para el futuro; es con el día a día que alcanzamos nuestras metas. Es un día a la vez que criamos y cuidamos a nuestra familia. Es un día a la vez que superamos nuestras imperfecciones. Perseveramos en la fe hasta el fin un día a la vez. Es la acumulación de muchos días bien vividos lo que resulta en una vida plena y una persona santa."***

Así que sigamos el consejo del Elder Christofferson, tomemos un día a la vez vivamos lo como si fuera el último, y así disfrutaremos mucho más cada día, haremos las cosas de corazón y le daremos prioridad a lo que es realmente importante; Jesucristo mismo nos los enseño "Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán por sus propias cosas. Basta el día para su propio mal."3 Nefi 13:34.

Recordemos Un día a la vez es mucho más sencillo!!!









viernes, 20 de septiembre de 2013

Y para un equilibrio en nuestra vida, que mejor que....


En la reunión mundial de capacitación de líderes del 21 de junio de 2003, el Pdte Gordon B Hinckley enseñó lo siguiente a los poseedores del sacerdocio, pero es aplicable a tod@s.
Este discurso nos ha guiado y ayudado a tenr un equilibrio en nuestras vidas y HOY deseamos compartirlo con nuestros lectores :D

RESPONSABILIDAD CUATRIPARTITA “Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad cuatripartita. Primero, la responsabilidad para con nuestra familia. Segundo, la responsabilidad para con nuestro empleador. Tercero, la responsabilidad para con la obra del Señor. Cuarto, la responsabilidad para con nosotros mismos.




“Primero, es fundamental que no desatiendan a su familia. Nada de lo que tienen es más valioso. Sus respectivas esposas y sus hijos merecen la atención del marido y padre. Al fin de cuentas, es esa relación familiar lo que llevaremos con nosotros a la vida venidera. Parafrasearé las palabras del pasaje de las Escrituras: ‘Porque ¿qué aprovechará al hombre, si sirviere fielmente en la Iglesia y perdiere a su propia familia?’ (véase Marcos 8:36). “Junto con su esposa e hijos, determinen cuánto tiempo pasarán con ellos y cuándo. Y entonces, cumplan lo prometido. Procuren no permitir que nada lo obstaculice. Considérenlo sagrado.Considérenlo obligatorio. Considérenlo un merecido tiempo de gozo.“Sea para ustedes sagrada la noche del lunes para la noche de hogar. Pasen una velada solos con su esposa. Proyecten unas vacaciones con toda la familia.





“Segundo, para con su negocio o su empleador.Tienen una obligación. Sean honrados con su empleador. No realicen trabajo de la Iglesia en el tiempo remunerado por él. Sean leales a él. Él les paga sus servicios y espera que ustedes produzcan resultados. Ustedes necesitan el empleo para mantener a su familia y sin él no pueden trabajar con eficacia en la Iglesia.








“Tercero, para con el Señor y Su obra. Distribuyan su tiempo para atender sus responsabilidades de la Iglesia. Tengan presente que cada oficial tiene muchos ayudantes, como se nos ha recordado hoy. El presidente de estaca tiene dos capaces consejeros. La presidencia cuenta con un sumo consejo de hombres dedicados y competentes, y con los secretarios que necesiten. Todo obispo tiene consejeros que están a su lado para ayudarle a levantar de sus hombros las cargas de su oficio, y cuenta con el consejo de barrioy con otras personas a las que puede y debe delegar responsabilidades. Tiene a los miembros de su barrio, y cuanto más les delegue tanto más ligera será su carga y tanto más se fortalecerá la fe de ellos. “Todo presidente de quórum del sacerdocio tiene consejeros, así como a los miembros del quórum. Del mismo modo, la Sociedad de Socorro. Ningún obispo puede esperar ocupar el lugar de la presidenta de la Sociedad de Socorro para atender las necesidades de los miembros de su barrio.



“Cuarto, todo líder de la Iglesia tiene una obligación para consigo mismo: debe tener el descanso y el ejercicio necesarios. Necesita un poco de recreación. Debe tener tiempo para estudiar. Todo oficial de la Iglesia debe leer las Escrituras y precisa tiempo para meditar y reflexionar. Donde sea posible, debe ir con su esposa al templo cuando las circunstancias se lo permitan” Gordon B. Hinckley, “Regocijémonos en el privilegio de servir”, Reunión mundial de capacitación de líderes, 21 de junio de 2003, pág. 23.



Que podamos seguir el consejo del Pdte Hinckley y de esta manera poner nuestra vida en orden y así tener un acertado equilibrio al amar a nuestra familia, gozar de nuestro trabajo, servir en la Obra de Dios y no olvidarnos de nosotros mismos.