viernes, 26 de mayo de 2017

No son las habilidades, sino la verdadera intención.


Semanas atrás escuche, esta parábola. Aprendì que lo mas importante es la VERDADERA INTENCIÓN con la que hacemos cada cosa; espero la disfruten tanto como yo.

La parábola de las naranjas

Había un joven que tenía la aspiración de trabajar para una empresa porque pagaba muy bien y era muy prestigiosa. Preparó su Curriculum vitae y tuvo varias entrevistas. Al final le dieron un puesto de inicio. Entonces su aspiración la convirtió en su siguiente meta—un puesto de supervisor que le daría aun mayor prestigio y salario. De manera que completó las tareas que le daban. Llegaba temprano algunas mañanas y se quedaba tarde, para que el jefe viera que trabajaba jornadas largas.

Después de cinco años, se abrió un puesto de supervisor; pero, para tristeza del joven, otro empleado, que llevaba trabajando para la empresa sólo seis meses, obtuvo el puesto. El joven estaba muy enojado y fue al jefe para exigirle una explicación.

El sabio jefe le dijo: “Antes de responder a tus preguntas, ¿me podrías hacer un favor?”

“Sí, claro”, dijo el empleado.

“¿Puedes ir a la tienda a comprarme unas naranjas? Las necesita mi esposa”.

El joven aceptó y fue a la tienda. Cuando regresó, el jefe le preguntó: “¿Qué clase de naranjas compraste?”

“No sé”, respondió el joven. “Usted sólo dijo que comprara naranjas; y éstas son naranjas. Aquí tiene”.

“¿Cuánto costaron?” preguntó el jefe.

“Bueno, no estoy seguro”, fue la respuesta. “Usted me dio treinta dólares. Aquí está su recibo; y aquí tiene su cambio”.

“Gracias”, dijo el jefe. “Ahora, por favor, toma asiento y presta mucha atención”.

Entonces el jefe llamó al empleado que había conseguido la promoción y le pidió el mismo favor. Aceptó sin reparos y fue a la tienda.

Cuando regresó, el jefe le preguntó, “¿Qué clase de naranjas compraste?”

“Bueno”, contestó, “la tienda tenía diferentes variedades—navelinas, Valencia, sanguinas, mandarinas y muchas más; y no sabía cuál de todas comprar; pero me acordé que dijo que su esposa necesitaba las naranjas, así que la llamé. Me dijo que iba a tener una fiesta y que iba a hacer jugo de naranja; por lo que le pregunté al señor de la tienda cuál de todas sería la mejor para hacer jugo. Me dijo que la naranja Valencia era muy jugosa y dulce, así que ésa es la que compre. Las dejé en su casa antes de volver a la oficina. Su esposa estaba muy contenta”.

“¿Cuánto costaron?” preguntó el jefe.

“Bueno, ése fue otro problema. No sabía cuántas comprar, así que volví a llamar a su esposa y le pregunté a cuántas personas calculaba recibir. Dijo que 20. Así que le pregunté al de la tienda cuántas naranjas harían falta para hacer jugo para 20 personas; y eran muchas. Entonces le pregunté si me haría un descuento por cantidad, ¡y me lo hizo! Estas naranjas normalmente cuestan 75 centavos cada una, pero las pagué sólo a 50 centavos. Aquí tiene el cambio y el recibo”.

El jefe sonrió y le dijo: “Gracias; ya se puede retirar”.

Miró al joven que había estado contemplando la conversación. El joven se levantó, bajó los hombros y dijo: “Entiendo lo que quiere decir”, mientras salía desanimado de la oficina.

El primer joven estaba motivado por el dinero, un puesto y prestigio. El segundo estaba motivado por un gran deseo de complacer al jefe y el compromiso interno de ser mejor el empleado posible—y el resultado fue evidente.
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¿Qué nos motiva a ustedes y a mi, a hacer lo que hacemos? ¿Cuáles son nuestras verdaderas intenciones?

:D

domingo, 3 de enero de 2016

Con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, gracias a Dieter F. Unchtdorf


Y es que así fue como nos sentimos durante todo este mes de diciembre "con los pies en la tierra y el corazón en el cielo": cada palabra, anécdota, consejo que él nos da en sus mensajes, logran que nos sintamos elevados por los cielos,; es como si al escuchar sus mensajes nos subieramos con él en una avión, y despegarmos a un nivel espiritual más elevado; ¿No les pasa, que después de escuchar o leer los mensajes del Pdte Uchtdorf uno se dice: tengo que hacer esto o aquello? nos llenamos de nuevos impulsos y resoluciones para llegar a ser mejores.

Y es que como no sentir ese deseo de mejorar, si en al mayoría de sus discursos, él da claves para vivir el evangelio de una manera más sencilla; el Pdte Uchtdorf tiene una habilidad especial para explicar el evangelio de una forma tan clara y sencilla, que  uno siente un inmenso deseo de comprometerse a hacer lo que él enseña... Por eso es que en resumidas cuentas, mientras aprendemos de él, nuestro corazón viaja por los cielos, mientras nuestros pies está bien puestos en la tierra para empezar a trabajar y hacer lo que él amorosamente enseña.

"Como piloto, toque los cielos. Como miembro de la Iglesia, he sentido el abrazo del cielo"

Fue, es y será maravilloso leerle y escucharle, que variedad de temas al discursar (esperanza, amor , paciencia, servicio, sacerdocio, etc, etc, etc) y que manera de utilizar experiencias personales para enseñar verdades del evangelio.

Si en estos momentos se siente deprimidos y /o desalentados, estudien con esperanza los mensajes de este gran hombre; les llenara de ánimo y consuelo, les hará sentir el amor de Dios por cada uno de ustedes, les hara saber lo importante que son para Nuestro Padre Celestial. y les hará cobrar fuerzas para seguir adelante. 

Definitivamente, agradecidos por teminar este 2015 de la mano del Pdte Dieter F Uchtdorf, ahora empezaremos el nuevo año con deseos de ser mejores hijos de Dios.


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Seguimos en este viaje de estudiar las enseñanzas de los 15 apóstoles, nuestra siguiente parada es el Pdte Russell M Nelson que emoción!!! Aquí sus discursos.

*** Ahora les compartiremos diariamente los discursos que escuchemos de cada uno de los profetas, de acuerdo al mes!! Así que en ‪#‎Enero‬, solo compartiremos los discursos que estudiemos del‪ #‎ElderNelson‬ ***


¡FELIZ AÑO 2016 para todos!